Los murciélagos son unos animales fascinantes. Aunque últimamente han estado en las noticias debido a la pandemia del coronavirus, la verdad es que son animales que tienen mucho más que decirnos. Ahora bien, quizá por su aspecto a muchos les causan terror, pero la verdad es que son muy interesantes y merecen todo nuestro respeto.
En el siguiente texto te hablamos de algunas particularidades para que te des a la tarea de leer más sobre ellos y descubras el fascinante mundo que existen tras estos magníficos animales.
Las tres especies de murciélagos vampiros que existen están estrechamente relacionadas entre sí. Como habitan en zonas cercanas al continente americano, por una cuestión de supervivencia y coexistencia pacífica, cada uno prefiere un tipo de presa diferente.
El vampiro común se alimenta principalmente de la sangre de mamíferos, como los caballos, algún humano ocasional y parece tener una preferencia por los animales de granja. El vampiro de patas peludas, por su parte, vive casi exclusivamente de la sangre de aves, mientras que el vampiro de alas blancas es más versátil y se alimenta de aves y mamíferos.
Otros murciélagos con dietas menos espeluznantes, ganaron una mala reputación gracias a los exploradores europeos en las Américas. Los europeos habían escuchado historias acerca de los murciélagos bebedores de sangre, cuando se encontraron con aborígenes y animales de ganado, que habían sido víctimas de murciélagos.
Entonces, sin ningún conocimiento real de las dietas de los animales, comenzaron etiquetar diferentes a los murciélagos como vampiros, con toda la implicación tenebrosa de estas definiciones reduccionistas.
Cuando los murciélagos se alimentan, utilizan sus dientes para apartar el pelo o las plumas, y luego morder la carne de su víctima con sus incisivos afilados. Según los zoólogos en el Museo de Ciencias Naturales de Chicago, incluso los dientes viejos, pertenecientes a murciélagos conservados en colecciones de museos, son lo suficientemente afilados como para cortar a quien los manipule sin el debido cuidado.
A diferencia de sus primos cercanos, el murciélago vampiro común come solamente lo que recoge del suelo. Mientras que la mayoría de los murciélagos son rastreadores torpes, el vampiro común puede moverse con un paso muy rápido o saltar por el suelo, apoyando su cuerpo sobre las patas traseras, y usando sus alas para impulsarse y alzar vuelo desde tierra. Esto viene muy bien cuando persiguen presas en movimiento y para saltar fuera del camino si es necesario.
Para satisfacer sus necesidades de energía, los murciélagos vampiros necesitan beber alrededor de una onza de sangre en cada comida, lo que significa que consumen la mitad de su peso corporal durante cada sesión de alimentación, que dura de 20 a 30 minutos. Sus cuerpos se han adaptado para aligerar esa carga, y su estómago rápidamente absorbe gran parte del contenido de agua de la sangre y la envía a los riñones para que pueda ser excretada.
Esta entrada ha sido publicada el 19/04/2021 11:30